Caminos.

Admito que siempre me han gustado los poemas, canciones, pinturas y otros tipos de manifestaciones artísticas que se enfocan en los caminos. Quizás sea algo mío o sea algo que compartimos los seres humanos, esa debilidad con relación al futuro, con el qué nos depara la vida unos pasos más adelante y en base a las decisiones que tomamos a cada segundo. Pensamientos de ésta clase se pasean por las aceras de mi mente más seguido de lo que atrevería admitir.

Dentro de mis favoritos: el precioso poema de Antonio Machado, Caminante No Hay Camino de la obra “Campos de Castilla” (1912), siendo tan bien conocido en parte gracias a la voz de Joan Manuel Serrat y su canción Cantares, escrita en honor al poeta; y, por otro lado, el tan aclamado “The Road Not Taken” de Robert Frost. Hasta hace un tiempo, ambos simplemente me parecían lindas, llamativas e inspiradoras composiciones, dentro de la categoría del “recuerdo de vez en cuando”; mas estoy bastante consciente de que no es hasta que se viven ciertas experiencias que logra descubrirse el poder detrás de las palabras que se han leído y escuchado una y otra vez. Nuestras vivencias van dando forma a nuestros puntos de vista y, si tenemos suerte, modifican a manera de mejora nuestra capacidad de apreciar e interiorizar las cosas.

Mi porción favorita del poema de Machado es

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más.

Me parece que es la oración determinante de todo el poema -además del título, claro está-, enfatizando el hecho de que no hay camino esperando por nosotros, sino que nos corresponde crearlo conforme a los pasos que decidamos tomar. Algo obvio en realidad, sin embargo son sólo palabras vacías hasta que se tiene la oportunidad de enfrentarse a ellas. Y hoy en día, y como muchos otros, me rodeo de este tipo de oportunidad: Descubro que hay opciones.

From: officialwhitehousepoet.blogspot.com

Durante el transcurso de nuestras vidas, somos sometidos a un sistema bastante básico: El sistema educativo. Desde pequeños se nos enseña que mientras cumplamos con los requisitos apropiados a cada grado, es imperativo que pasaremos al siguiente nivel; todo está pre-establecido bajo esa simple regla, haz y obtendrás. Dentro del sistema educativo no tenemos opciones, simplemente debemos cumplir con un número de materias para las cuales existe un programa ya determinado; así es desde nivel inicial hasta el nivel universitario. Aunque no lo sepamos cuando nos encontramos dentro del sistema, ésta es la parte fácil, todo está escrito, simplemente hay que seguir.

Dentro de éste sistema el “éxito” depende de si logramos cumplir o no con dichos requisitos, fuera de éste sistema “éxito” solo puedes definirlo tú. No hay patrones, ya no se trata de colorear dentro de las líneas, el mundo es una hoja en blanco que te corresponde dibujar; no hay un siguiente paso, nadie define lo que debes hacer más que tú mismo. No más campo de fuerza o escudo protector, no más acciones con resultados predecibles; estás afuera y los interruptores ya no muestran qué encienden o qué apagan, ahora existes en un mundo sin señalización. Todo es un misterio, todo es un riesgo, ya nada está escrito.

¿Qué se siente?, ¿es una sensación liberadora o totalmente aterradora? Una buena pregunta para todos los graduados que ya han pasado la fase de “luna de miel”, no más togas ni birretes, no más felicitaciones ni brindis, no más institucionalización. Bienvenida realidad, donde nada te asegura que 2 + 2 serán cuatro, ni que obtendrás lo que crees que mereces por hacer todo lo que creíste era necesario. Bienvenida realidad, un espacio para valientes, un paraíso para las mentes con puertas abiertas, un lugar donde sólo sobreviven aquellos con sueños flexibles.

Me fascina la canción de Serrat que mencioné anteriormente, Cantares, es una pura representación cantada de lo que nos pasamos la vida haciendo los seres humanos: Caminos sobre la mar. En otras palabras, no somos más de lo que hacemos en el momento. Somos como las huellas o esas palabras que todos hemos escrito en la arena, pasajeras. Somos las pompas de jabón en la canción, nos pintamos de sol y grana, volamos bajo el cielo azul y, súbitamente, un día nos quebramos. Podrá sonar trágico, pero más trágico es el hecho de que -ya de manera literal- algunas pompas de jabón han vivido más fructuosamente que nosotros, porque desde que nacen están conscientes de su efímera existencia… a nosotros parece que se nos olvida a cada segundo.

Y a veces suele pasar, que sólo pretenda hablar de caminos, y mi mente termine desvariando. Sin duda a veces lo que sentimos se apodera de las manos y de la boca, logrando manifestarse en lo que decimos, escribimos y, en última instancia, todo lo que creamos. Me parece que deberíamos dejarlo pasar más a menudo. Es una práctica que evita la saturación neuronal, causa número dos de suicidio neuronal, superada sólo por el escuchar canciones de un género que nos desagrada.  Trust me, I’m a [still not practicing] Doctor. 

Ya dejando las bromas, éste es un fragmento de la serie Orange Is The New Black que se ha quedado dando vueltas en mi mente, y que hace eco de mi opinión sobre cómo a veces buscamos romantizarlo todo con el fin de olvidar por un momento lo insignificante que somos cuando nos comparamos con el universo y, al mismo tiempo, validar nuestras decisiones y convencernos de que estamos justo donde queríamos estar, haciendo justo lo que queríamos estar haciendo. Aunque, si nos ponemos a pensar un poco, no necesitaríamos tanta validación si estuviéramos tan seguros de que estamos exactamente donde queremos estar, haciendo lo que queremos hacer.

OITNB Robert Frost

Piper establece cómo el poema de Frost claramente describe que ambos caminos son iguales, llevando al escritor a elegir un camino al azar, mientras dice a todo el mundo que ha escogido el camino menos transitado, teniendo en mente validar su propia decisión ante sí mismo y ante los demás. Su punto es entonces demostrar cómo los seres humanos tenemos la necesidad de sentir/pensar que nuestras decisiones importan quizás un poco más de lo que en realidad importan, y sentir que hemos tomado el camino correcto, cuando en realidad todo está fuera de nuestro control y sujeto al azar.

Para concluir, es bueno recordar que la frase gastada que dice “lo importante no radica en llegar al destino, sino disfrutar del camino” está gastada por una razón: es cierta. Es cierta porque puede que nos quedemos a mitad de camino y nunca lleguemos a dicho destino, porque puede que el destino no fuera lo esperado y nos molestaría menos sabiendo que al menos disfrutamos el trayecto hasta allí.

También es bueno recordar que al final será insignificante aquel camino que tanto nos esforzamos en defender ante nosotros mismos y ante los demás… por lo que, VIVE y olvídate de justificar, LUCHA y asegúrate de que es lo que deseas en verdad. No te pierdas a ti mismo en la opinión de los demás, tu camino es tú camino, y el mismo se borrará contigo. 

P.D

Un shot por cada Más/Mas en la entrada. [Internal/public Joke-Drinking Game].

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Un comentario en “Caminos.

  1. Tu entrada es un o más de eso que dices en ella, las letras esperan a que nuestra vivencia las haga tener más sentido (y a todo lo demás, claro, ellas, las pobres, sólo pueden esperar).

    Y al volver al vista atrás…

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